Mi mar

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Mi mar...

miércoles, 6 de julio de 2011

Mirar

Me gusta mirar. Siempre me ha gustado. En calma, sin prisas, detenerme y mirar lo que la vida nos ofrece. Mirar la naturaleza como ese gran espectáculo que es.

Sentarme en la playa y mirar el mar es una de mis pasiones. Algo que nunca me cansaré de hacer. Algo que espero poder hacer siempre. Y sumergirme y que el mundo desaparezca. Puede parecer exagerado, como si fuera un cuento, una historia creada...pero yo sé que simplemente es así. Asi de sencillo. Así de grande.

En el pueblo me gusta sentarme y mirar la noche. Tan solo se escuchan los cencerros a lo lejos, como si fueran las luces de los prados. Alegres luces que iluminan la noche con sus sonidos. El otro día leí en un libro que los cencerros son algo triste, el instrumento más triste y que nadie lo escucha.

Seguí leyendo " Te has parado a pensar que el cencerro jamás ha conocido el silencio? El mismo se lo prohíbe. Sube y baja con la cabeza de una vaca cuando la acompaña a comer; avanza con ella en los paisajes...pero el cencerro no puede estar nunca en silencio. No puede comer, no puede estar en silencio..." se lo leí a U poco antes de entrar en quirófano. Ella me miró y dijó: pues a ti en la aldea te gustan, verdad? Quizas antes de dormirse, contando hacia atrás ella recordó también el sonido de los cencerros. Esos que su madre mira en la noche del pueblo.

Me gusta mirar a las personas. Pero mirrlas de verdad. Lo que se llega a ver! Ver cómo cambian, cómo aquello que odiaron les resulta después agradable, incluso excitante. Me recuerda a cuando hace ya bastantes años que me llamaran puta era como si algo me golpeara en lo más hondo....y cómo ahora me vuelve loca y me hace darme más. ( pero puta, eh? Los diminutivos me siguen pareciendo una bofetada, algo asi como enmascarar nuestros deseos más íntimos).

Me gusta mirar el sol cuando duerme, sobre todo ahora que el dia es un continuo baile de hormonas, de noes que se suman, de porqués y no quieros, de porque síes, y entre todos ellos, eso sí, abrazos y necesidades de mimos, aunque las mismas hormonas no le dejen reconocerlo.

Y me apasiona mirar la noche...casi tanto como escucharla.

domingo, 3 de julio de 2011

San Martin

Día de sol,día bonito. Un año más San Martín entre amigos y risas, de niños que juegan, de adultos que se quieren.....y como siempre, como hace un año...suena Pakito. Sí, sí, Pakito el chocolatero.

Y los recuerdos, de manera inevitable, vuelven