miércoles, 24 de agosto de 2011

Igo nazazu nire mendira, zure gailurretik gora



Hace tiempo, mucho tiempo ya, que no recuerdo lo que sueño, o que lo hago en muy contadas ocasiones. A veces pienso en ello, y me da pena, era bonito recordar lo que se había soñado.

Por eso esta mañana me ha sorprendido recordar el sueño. Y ha sucedido algo que nunca antes me había sucedido. He soñado algo exactamente igual a lo que soñé hace mucho tiempo. Dos sueños con escenas idénticas.

Y mi sueño era de él. Tanto tiempo sin pensarle, sin saber, incluso sin poder saber, y de pronto, esta madrugada estaba ahí, igual que hace años, sin que nada hubiera cambiado y pienso que ojalá pudiera decirselo, pero no puedo, y me acerco a la melancolía.

Y vuelve un recuerdo. El recuerdo de un hombre y una mujer desnudos. El está tumbado, y ella arrodillada a su lado. Ella dibuja sobre el cuerpo de él, formas abstractas, palabras sueltas, muchas cosas, y entonces él le dice que describa un orgasmo, y ella escribe un trocito de canción: subeme a mi montaña. por encima de tu cima. Porque para ella esa canción es la descripción de un orgasmo, aunque posioblemente al autor de la misma le pudiera parecer una locura.

Y él la vive de día, y la vive de noche. Y ella se pregunta por qué hoy piensa en él, y no se lo puede decir...

No hay comentarios:

Publicar un comentario