jueves, 7 de junio de 2012

Los últimos días de Elyan

No sabe cuantos años tiene, quizás veinte, o no, quizás cerca de ochenta. Tampoco le parece importante saberlo, es una mera anécdota más.

Sabe que fue fuego y fue agua, que encendió llamas y se inundó en su propio mar, pero es incapaz de saber su edad. El espejo devuelve unos ojos de niña, que observan unas manos de anciana. Y se pregunta cual es la Elyan real, aunque sabe, que tampoco eso tiene ninguna importancia. Y es que, son tan relativas las importancias...

Y no sabe si aún vivirá cosas que luego no será capaz de recordar, y no sabe que a lo mejor llegue a recordar cosas que nunca vivió.

Pero aún sabe mirar al horizonte, lejano y silencioso, mientras el horizonte le devuelve una sonrisa serena y pausada. Y los atardeceres se llenan de momentos, de palabras e imágenes. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero a Elyan en el atardecer le gusta recordar imágenes pero asociándolas con palabras. Siente como si cada imagen tuviera una palabra con su nombre grabado en lo más recóndito.

Y Elyan que no sabe su edad, sabe que fue nada y que fue todo. Y sabe que la imaginan y recrean, quizás con veinte años, quizás con ochenta. Y como Neruda, sabe que puede escribir los versos más tristes esa noche, pero decide que no quiere tristeza en ese momento. En ese momento que son sus últimos días, decide volar. Ni tan siquiera recordar, porque no podemos recordar lo vivido, a lo mejor sólo recordamos lo que no vivimos. Tan solo volar, volar muy alto, con las alas desplegadas al máximo, alcanzando el mayor esplendor posible, ese que nunca fue imaginado.

Imágenes y palabras, escalera y sube, y el no no existe, existen la sonrisa y el llanto más profundo, pero el no es algo prohibido, tan prohibido que deja de ser importante, para pasar simplemente a no existir.

Duranate años, quizás veinte, quizás ochenta, Elyan se ha sentido amada, usada, violada, despreciada, deseada, admirada, traicionada, importante, nada, doliente, exultante, horrible, sensual, en éxtasis, melancólica, soez, divertida, sarcástica, inocente, puta, dañina, tan vacía como llena...y es posible que lo haya sido todo. O no, porque Elyan tan solo es un sueño, que se cierra con un "click".