jueves, 18 de diciembre de 2014

Tus palabras....las mías



Las tuyas

Es domingo, la radio desgrana en su noticiario nuevas desgracias, la economía, los incendios, más recortes de todo tipo...todo se oscurece a mi alrededor.

Y es entonces cuando suavemente, como filtrándose entre esa oscuridad, llega un pensamiento sobre tí, y de golpe todo empieza a brillar y recuerdo que te quiero, recuerdo la noche anterior y mi deseo y tu deseo...Y como llegó casi sin esperarla aquella explosión de voluptuosidad y pasión.

Perdido en esta tarde de verano, los pensamientos se atropellan en mi cabeza. ¿Qué ocurrirá con este presente tan amenazador? Y sin querer, uno piensa en los hijos, cuyo futuro incierto labramos a golpe de descalabros. Y en la gente que quieres, y en el país, y si la tarde se pone metafísica, arriban las ideas sobre el sentido del ser y esas cosas. Es entonces cuando suavemente, como de puntiullas, llegan esos pensamientos sobre ti, y con ellos una sonrisa, al recordar esos momentos vividor, gozados, disfrutados, compartidos hasta el último instante.

Extraña cosa esa del compartir, con sus oasis y sus desiertos, sus caminos y sus atajos, sus miedos y sus sueños. Y sin embargo, maravillosa cosa. Mi compañera, mi pareja, mi perra..claro que podría vivir sin tí y la vida me traería sin duda otras emociones. Pero la cuestión no es cómo sería la vida sin tí, sino cómo es la vida contigo. Y ya sabes cómo todos vamos arrastrando fatigas, fracasos, disgustos, infidelidades, algún cabreo monumental, y también éxitos, alegrías, ilusiones, deseo, pasión, gozo y dolor porque nos gusta conjugarlos de muchas maneras.

Pero lo realmente extraordinario es que el estar a tu lado me ha dado otra vez una nueva ilusión para vivir, para superar momentos difíciles y atreverme a colarme en esos mundos mágicos que sabes crear. Tú me has ayudado a abrir puertas que mantenía cerradas, contigo he visto al conejo blanco del chaleco y he sido como el sombrerero loco, porque tú eres mi Alicia, tú me arrastras por esos túneles de fantasía, enfrentándome a los espejos que no sabes si distorsionan tu imagen o simplemente reflejan la cruel realidad, por todo eso puedo decir que al hacer que me enfrente a ello....tú me completas.

¡Qué le vamos a hacer! Todos tenemos nuestros secretos oscuros aunque tú los ilumines...Pero el término es preciso, porque ciertamente eso es lo que siento, que me completas. No todos saben ver lo que yo he llegado a ver en ti, porque no eres fácil de comprender para la mayoría, pero yo sí sé que eres una persona extraordinaria y especial, porque eres mi perra extraordinaria.

Pero si te veo especial no es porque te quiera, sino porque mi vida discurre junto a la tuya, y es ahí, en el día a día de la convivencia donde te agrandas hasta hacerte inmensa como ese mar salvaje y bravío que veo reflejado en tus ojos siempre que los miro.

Por supuesto conoces mis debilidades y defectos, como yo algunos de los tuyos. Y nosotros empezamos a estudiar esa asignatura nada más conocernos. Nada ha sido fácil, pero ha valido la pena para llegar donde hemos llegado.

Nada, que es una tarde de verano, y estaba como medio triste con tantas malas noticias, y entonces pensé en ti y todo tuvo otro sentido. Fijate, es por eso por lo que te quiero y deseo tanto, porque siempre le das sentido a las cosas, incluso cuando no estás.


Las mías

Te vas en silencio. No podía ser de otra forma. Tú eres de grandes silencios y pausas. Yo soy más de ruidos...aunque eso ya lo sabes.

Estos días releía tus mails. Escritos intensos en los que me hablabas de amor y miedos, de luces y sombras, de vida y de muerte. Escritos llenos de deseos, de pasiones e ira. Escritos en los que eras más tú que nunca, el tú que de madrtugada vaciaba sus pensamientos más íntimos en la penumbra. Pensamientos que como los ladrones de antaño asomaban casi siempre por la noche, quizás porque la noche es el momento más oportuno para desnudar el alma. Y qué bien sienta la desnudez del alma, verdad?

Muchas veces resuena una de tus frases en mi cabveza: la cvuestión no es cómo sería la vida sin tí, sino cómo es la vida contigo. Y hablabas de cómo todos arrastramos fatigas, fracasos, disgustos, y hasta monumentales enfados, pero también éxitos, alegrías, ilusiones, deseo, gozo y dolor porque nos gusta conjugarlo de muchas maneras.

Y sí, todo lo hemos conjugado, de todas las maneras posibles. Y me gustaba sentirte sombrerero loco. Me gustaba casi tanto como la felicidad de sentir que te perdías en mis ojos.



Me siento contenta, porque no me ha quedado nada por decirte, porque sabes lo que eres para mí, sé lo que soy para tí.

Y sí, te vas en silencio y dejas mucha ausencia. Pero dejas mucho más. Dejas el recuerdo de momentos infinitos que nada podrá borrar.

Dejas aquí un corazón, que como tú muy bien sabes, late Libre y Salvaje. El corazón de izeia, la Tuya, la de Bocnegre.








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